Me busco en la prisa, sin pretensiones ya. Sólo quiero atravesar los minutos y quedar en buen estado. No hace falta sonreir, con no estrellarme es suficiente. Si pudiera quitarme el laberinto lo haría. Si pudiera dejar de atraer alimañas con mi magia no dejaría de hacerlo. Es viernes y los viernes son todo menos una piedra en el zapato.