jueves, 1 de octubre de 2015

¿Cómo podrías saberlo? No puedes, no podrías. Es locura y tú eres un hombre cuerdo. Si te digo: Tengo en el alma un perro rabioso, o te digo: Tengo una tarántula en la garganta, vas a imaginarlo forzadamente y a no entenderlo. Es la verdad. Si ves cómo me quito los audífonos una vez tras otra o cómo en mitad de  trabajos importantes me pongo a buscar un pdf de Carson McCullers o Life is elsewhere, vas a decirme que qué interesante y a no entender. No es tu obligación, no tienes ninguna razón para contenerme. Sólo soy una extraña de piernas bonitas. Las piernas bonitas abundan, en  cualquier otro par puedes repetirte y recrearte sin complicaciones.