¿Cómo podrías saberlo? No puedes, no podrías. Es locura y tú
eres un hombre cuerdo. Si te digo: Tengo en el alma un perro rabioso, o te
digo: Tengo una tarántula en la garganta, vas a imaginarlo forzadamente y a no entenderlo.
Es la verdad. Si ves cómo me quito los audífonos una vez tras otra o cómo en
mitad de trabajos importantes me pongo a buscar un pdf de Carson McCullers o
Life is elsewhere, vas a decirme que qué interesante y a no entender. No es tu
obligación, no tienes ninguna razón para contenerme. Sólo soy una extraña de piernas
bonitas. Las piernas bonitas abundan, en cualquier otro par puedes repetirte y recrearte sin complicaciones.