-Nada, hoy no tengo que hacer. He pensado que debería ponerme a transcribir mis notas porque es mejor dejarlas en internet que en viejos cuadernos, aunque nadie las lea, aunque lo que escribo tenga el valor de aliviarme o complicarme sólo a mí.
-Estoy de acuerdo, hazlo, pásalas a computadora porque no eres capaz de mantener en orden tus libretas. Según tú, usas libretas bonitas y con separadores para organizarte, pero ayer vi tu cuaderno el del gato y me dio pena: puedes leer comenzando por el principio o por el final, o ir girando la hoja. Siempre se te pierden los apuntes, vas de tus cavilaciones íntimas a tus apuntes de derechos humanos, eso sí, siempre hay rayones y dibujitos feos.
-Sí, ya sé.
- Pero ¿como qué transcribirías?
- Mhh, pues a ver, podría ser esto, por ejemplo:
Venir a un café vacío, escapar de la oficina y de mi casa. Escapar de todos los lados, pero escapar mal porque sigo conectada a la internet sólo para comprobar que no puedo hablar con nadie. He bebido una taza de chocolate caliente en la que pensé toda la mañana. Estuvo deliciosa. La música que suena es agradable también.
Podría volver a casa y recostarme un momento, mi madre cuida a los niños. Mi marido debe haberse ido ya. Le he dicho que no tengo más interés en él y no le dio importancia. Llevamos semanas sin tocarnos ni vernos. Ahora mismo no podría decir si conserva su barba o ya se la quitó.
Por otro lado, en el trabajo me están dejando solamente las migajas. Soy un gato inapetente. Veo cómo la gente se reparte lo que hay. Me importa y no. Sé que pierdo el respeto de personas a las que no respeto.
Carreón Perea, Jorge. Voto y ampliación de derechos.
Derecho al voto en el extranjero para población migrante
Países receptores: Tendencia a reconocer derechos civiles pero no derechos políticos (forma de exclusión)
Países de origen: Tienden a reconocer derechos políticos cuando a menudo han negado derechos económicos y sociales.
Voto en el extranjero - inclusión/exclusión.
-Mmmhhhh, pues ahí tú valóralo.
- Pues ya, no hará daño lo que escriba y a mí siempre me hará un bien:
Las miradas invaden. Invasión de la mirada.
Como quiché de tocino con queso y ensalada alemana y me doy vacaciones ¿Hago mal? No. Es viernes ya , me vestí de verde y unas flores casi rojas, de las que desconozco el nombre, alegran mi mesa y mi soledad poderosa y tibia. Hago lo que quiero, haz tú también lo que quieras, eso es bueno.
Aquí uno está leyendo, otros conversan, otros se miran y sonríen, otros se besan. Yo escribo y como. Cuanto placer, cuanta libertad tan exquisita. Que bueno es estar entre gente enamorada o dormida. Que bueno es quitarse el hambre oyendo jazz e inyectarse un suero de invierno transparente.
Respirar el olor de una comida sabrosa y unas flores. Mirar la calle a través de un cristal limpio. Pedir la cuenta y dar gracias por la vida.
Mi cuerpo es dulce y tiene sueño
(Aquí van unos dibujitos feos, pero graciosos)
Mi cuerpo es dulce y tiene sueño.
"She screams like a bear, she moans like a cat when she wants to be heard"
- Mhhh ¿qué te puedo decir? Los Doors siempre nos gustaron.
-Ya no digas nada, mira esto:
Yo misma me vuelvo un fantasma cuando visito este viejo edificio. Soy un poco fantasma, me vuelvo la niña de hace treinta años y mi maldad me atemoriza. Me produce escalofríos cómo yo misma soy un misterio para mí, cómo a los diez años mi corazón era una pequeña piedra gris y egoísta.
Estoy aquí sentada y los escritorios no se han ido, los uniformes permanecen encima de otros cuerpos, el suelo, las bancas, la señalética, es todo igual. La gente que ha coincidido hoy conmigo se siente enferma o quiere estarlo: Una anciana con sobrepeso, cabello muy corto, modos chocantes y una papada a la que parece que le han inyectado aire. Un hombre con permanente cara de pasmo. Mujeres con sus hijos. Todos estamos resignados a pasar la tarde entera esperando, hablando con el médico, haciendo fila en la farmacia.
Llevo varios minutos aqui y lo que más me ha llamado la atención es una mujer que se parece a Macaria y que envuelve un rollo de papel con mucha precisión. Papel higiénico de un tubo de cartón a otro. Ella mantiene la vista fija y ocupa sus dos manos, su concentración la eleva por encima de todos los que estamos sentados solamente esperando o conversando. En segundo lugar me ha llamado la atención una gran beata, una mujer muy alta, delgada y con joroba, que lleva una falda hasta los tobillos, mocasines, chaleco y gafas. Al mirarla siento una especie de respeto, como si la autoridad moral fuera directamente proporcional a la fealdad, al menos en su caso.
Voy a mentir
¿Voy a mentir?
Las naranjas son mi única verdad posible. Miro a toda esta gente sentada y esperando, resignada al aburrimiento y me pregunto ¿Acaso no nos hace falta la poesía? ¿Acaso no deberíamos exigir poder vivir sin que todo tuviera un precio? ¿No deberíamos articularnos en una lucha que nos permitiera gozar más?
Si obtuviera una gratificación cada vez que subo fotos a Instagram estaría muy bien gratificada.
Fotos con tachuelas
Tachuelas en dibujos
sacapuntas- sharpeners
Los novios en la tarde
Mi cabeza mareada
Mi cuerpo solitario
Estos pies que no aceptan los pasos por completo
Mi certeza. Una certeza sobre la amistad. No hay arrogancia más lamentable que despreciar una amistad. Mi amistad ha sido despreciada un par de veces. Eso, en realidad, no sé cómo perdonarlo.
25/01/2016
Hasta los más viejos y los más sucios están enamorados.
La gente se espera mutuamente. Se escucha. Sonríe bajo los raquíticos rayos de un sol de invierno.
Yo soy fantasma. Tasmafan. Matasfan.
¿En qué lugar perdí mi significado? ¿Por qué voy como sin oxígeno? ¿Por qué no soy por completo? Una piedra sabe ser mejor yo. Que valientes las que saben cuándo deben irse y se van. Las que entendieron que el amor, la maternidad y las oficinas no eran para ellas y no acudieron, ni esperaron, ni soñaron con nada de eso.
Dejaré de buscar
He dejado de buscar
Ya no busco
Córtenme los brazos
No los quiero_No quiero nada #nobuscomás #nodeseo
- ¡Uh! a veces te azotas en donde hay vidrios (¿las naranjas son tu única verdad posible? ¿Es neta?)
- ¡Oh! Espérate, todavía no has visto nada.
¿Es difícil o no tener cuarenta años?
Es difícil. O no.
¿Qué me complica los días? ¿Con qué me los complico? Hay momentos en los que no sé si finjo o soy genuina. Hoy me levanté de mi escritorio media hora antes de mi hora de salida, de pronto me resultan tan absurdos los horarios: de 8:30 a 14:00 hay que estar en la oficina; de 14:00 a 15:00 horas hay que comer con precisión. Yo hago un viaje de 7 minutos en autobús para llegar a casa; mis compañeros comen en la oficina todos juntos, se gastan bromas y después todos volvemos a sentarnos frente los monitores deseando, también estereotipadamente, echarnos a dormir una siesta lejos de la oficina, en nuestras camas.
¿No es este un mal teatro? Muchos lo han observado antes que yo y siempre ha sido revolucionario materializar el deseo. Con eso del dinero nos tienen sujetos por el cuello. Nos han convencido de que sacrificar nuestros deseos es necesario, imprescindible, porque si no trabajamos como asnos y rutinizamos nuestros días no sólo no tendremos de comer -es lo de menos- sino que nos esperan tragedias inauditas: no podremos comprar ropa de marca, ni pagar el internet, ni comprarle a nuestros hijos e hijas un juguete-basura cada semana.
¿Por qué estamos convencidas de que la pintura que siempre hemos querido intentar no es importante? ¿de que el sueño que hemos deseado dormir hasta las diez de la mañana es vergonzoso? ¿Por qué pasar un día tras otro en la oficina hablando de trabajo es más importante que embriagarte un poco con tus amigas escuchando música?
La farmacia del hospital está a reventar, esperaré por lo menos 45 minutos para recibir mis medicamentos ¿Acaso no enfermaríamos menos si no gastáramos tanto tiempo y energía a cambio de un salario?
Seria mejor que cada quien sembrara unos cuantos vegetales en su jardín, hiciera murales en las paredes de su casa y les contara historias de aventuras a los niños y a las niñas de su vecindario. Enfermaríamos menos si durmiéramos hasta que se nos acabara el sueño. Si fuera más importante la libertad que el poder.
Para mí es más importante la libertad que el poder. Es más importante la libertad que el poder.
La libertad es importante, el poder no. La libertad es importante, el poder no. La libertad es importante, el poder no.
Siguen repitiendo en la televisión esa escena trillada de la joven que no quiere tener sexo con su novio para que éste no le pierda el respeto, como si el placer -o la sola promesa del mismo- envileciera.
Yo busco la libertad, no el poder. Yo busco la libertad, no el poder.
05/01/2015
La tarde transcurrió oscura, quieta y en silencio. Ha sido la tristeza lo que me enfermó. Ha sido el llanto lo que me provocó la fiebre, el pesar fue la causa de mis dolores en las piernas, lo que casi me impidió caminar. Dios, llévame a donde debo estar, tú sabes cuál es mi lugar, allí condúceme. Permíteme hallar vigor mañana, pero esta noche déjame permanecer quieta , sorda y lejana.
Esta noche perdónenme todos, si me muevo se me caen los brazos, no en una pieza, sino en mil pedacitos que no podría volver a armar nunca. Por eso me he acostado muy despacio y respiro con lentitud. Sé que estoy a punto de romperme, que estoy rota de por sí.
- Revolución y súplicas a la divinidad... no, hay algo que no cuadra.
- Pues ya, no hará daño lo que escriba y a mí siempre me hará un bien:
Las miradas invaden. Invasión de la mirada.
Como quiché de tocino con queso y ensalada alemana y me doy vacaciones ¿Hago mal? No. Es viernes ya , me vestí de verde y unas flores casi rojas, de las que desconozco el nombre, alegran mi mesa y mi soledad poderosa y tibia. Hago lo que quiero, haz tú también lo que quieras, eso es bueno.
Aquí uno está leyendo, otros conversan, otros se miran y sonríen, otros se besan. Yo escribo y como. Cuanto placer, cuanta libertad tan exquisita. Que bueno es estar entre gente enamorada o dormida. Que bueno es quitarse el hambre oyendo jazz e inyectarse un suero de invierno transparente.
Respirar el olor de una comida sabrosa y unas flores. Mirar la calle a través de un cristal limpio. Pedir la cuenta y dar gracias por la vida.
Mi cuerpo es dulce y tiene sueño
(Aquí van unos dibujitos feos, pero graciosos)
Mi cuerpo es dulce y tiene sueño.
"She screams like a bear, she moans like a cat when she wants to be heard"
- Mhhh ¿qué te puedo decir? Los Doors siempre nos gustaron.
-Ya no digas nada, mira esto:
Yo misma me vuelvo un fantasma cuando visito este viejo edificio. Soy un poco fantasma, me vuelvo la niña de hace treinta años y mi maldad me atemoriza. Me produce escalofríos cómo yo misma soy un misterio para mí, cómo a los diez años mi corazón era una pequeña piedra gris y egoísta.
Estoy aquí sentada y los escritorios no se han ido, los uniformes permanecen encima de otros cuerpos, el suelo, las bancas, la señalética, es todo igual. La gente que ha coincidido hoy conmigo se siente enferma o quiere estarlo: Una anciana con sobrepeso, cabello muy corto, modos chocantes y una papada a la que parece que le han inyectado aire. Un hombre con permanente cara de pasmo. Mujeres con sus hijos. Todos estamos resignados a pasar la tarde entera esperando, hablando con el médico, haciendo fila en la farmacia.
Llevo varios minutos aqui y lo que más me ha llamado la atención es una mujer que se parece a Macaria y que envuelve un rollo de papel con mucha precisión. Papel higiénico de un tubo de cartón a otro. Ella mantiene la vista fija y ocupa sus dos manos, su concentración la eleva por encima de todos los que estamos sentados solamente esperando o conversando. En segundo lugar me ha llamado la atención una gran beata, una mujer muy alta, delgada y con joroba, que lleva una falda hasta los tobillos, mocasines, chaleco y gafas. Al mirarla siento una especie de respeto, como si la autoridad moral fuera directamente proporcional a la fealdad, al menos en su caso.
Voy a mentir
¿Voy a mentir?
Las naranjas son mi única verdad posible. Miro a toda esta gente sentada y esperando, resignada al aburrimiento y me pregunto ¿Acaso no nos hace falta la poesía? ¿Acaso no deberíamos exigir poder vivir sin que todo tuviera un precio? ¿No deberíamos articularnos en una lucha que nos permitiera gozar más?
Si obtuviera una gratificación cada vez que subo fotos a Instagram estaría muy bien gratificada.
Fotos con tachuelas
Tachuelas en dibujos
sacapuntas- sharpeners
Los novios en la tarde
Mi cabeza mareada
Mi cuerpo solitario
Estos pies que no aceptan los pasos por completo
Mi certeza. Una certeza sobre la amistad. No hay arrogancia más lamentable que despreciar una amistad. Mi amistad ha sido despreciada un par de veces. Eso, en realidad, no sé cómo perdonarlo.
25/01/2016
Hasta los más viejos y los más sucios están enamorados.
La gente se espera mutuamente. Se escucha. Sonríe bajo los raquíticos rayos de un sol de invierno.
Yo soy fantasma. Tasmafan. Matasfan.
¿En qué lugar perdí mi significado? ¿Por qué voy como sin oxígeno? ¿Por qué no soy por completo? Una piedra sabe ser mejor yo. Que valientes las que saben cuándo deben irse y se van. Las que entendieron que el amor, la maternidad y las oficinas no eran para ellas y no acudieron, ni esperaron, ni soñaron con nada de eso.
Dejaré de buscar
He dejado de buscar
Ya no busco
Córtenme los brazos
No los quiero_No quiero nada #nobuscomás #nodeseo
- ¡Uh! a veces te azotas en donde hay vidrios (¿las naranjas son tu única verdad posible? ¿Es neta?)
- ¡Oh! Espérate, todavía no has visto nada.
¿Es difícil o no tener cuarenta años?
Es difícil. O no.
¿Qué me complica los días? ¿Con qué me los complico? Hay momentos en los que no sé si finjo o soy genuina. Hoy me levanté de mi escritorio media hora antes de mi hora de salida, de pronto me resultan tan absurdos los horarios: de 8:30 a 14:00 hay que estar en la oficina; de 14:00 a 15:00 horas hay que comer con precisión. Yo hago un viaje de 7 minutos en autobús para llegar a casa; mis compañeros comen en la oficina todos juntos, se gastan bromas y después todos volvemos a sentarnos frente los monitores deseando, también estereotipadamente, echarnos a dormir una siesta lejos de la oficina, en nuestras camas.
¿No es este un mal teatro? Muchos lo han observado antes que yo y siempre ha sido revolucionario materializar el deseo. Con eso del dinero nos tienen sujetos por el cuello. Nos han convencido de que sacrificar nuestros deseos es necesario, imprescindible, porque si no trabajamos como asnos y rutinizamos nuestros días no sólo no tendremos de comer -es lo de menos- sino que nos esperan tragedias inauditas: no podremos comprar ropa de marca, ni pagar el internet, ni comprarle a nuestros hijos e hijas un juguete-basura cada semana.
¿Por qué estamos convencidas de que la pintura que siempre hemos querido intentar no es importante? ¿de que el sueño que hemos deseado dormir hasta las diez de la mañana es vergonzoso? ¿Por qué pasar un día tras otro en la oficina hablando de trabajo es más importante que embriagarte un poco con tus amigas escuchando música?
La farmacia del hospital está a reventar, esperaré por lo menos 45 minutos para recibir mis medicamentos ¿Acaso no enfermaríamos menos si no gastáramos tanto tiempo y energía a cambio de un salario?
Seria mejor que cada quien sembrara unos cuantos vegetales en su jardín, hiciera murales en las paredes de su casa y les contara historias de aventuras a los niños y a las niñas de su vecindario. Enfermaríamos menos si durmiéramos hasta que se nos acabara el sueño. Si fuera más importante la libertad que el poder.
Para mí es más importante la libertad que el poder. Es más importante la libertad que el poder.
La libertad es importante, el poder no. La libertad es importante, el poder no. La libertad es importante, el poder no.
Siguen repitiendo en la televisión esa escena trillada de la joven que no quiere tener sexo con su novio para que éste no le pierda el respeto, como si el placer -o la sola promesa del mismo- envileciera.
Yo busco la libertad, no el poder. Yo busco la libertad, no el poder.
05/01/2015
La tarde transcurrió oscura, quieta y en silencio. Ha sido la tristeza lo que me enfermó. Ha sido el llanto lo que me provocó la fiebre, el pesar fue la causa de mis dolores en las piernas, lo que casi me impidió caminar. Dios, llévame a donde debo estar, tú sabes cuál es mi lugar, allí condúceme. Permíteme hallar vigor mañana, pero esta noche déjame permanecer quieta , sorda y lejana.
Esta noche perdónenme todos, si me muevo se me caen los brazos, no en una pieza, sino en mil pedacitos que no podría volver a armar nunca. Por eso me he acostado muy despacio y respiro con lentitud. Sé que estoy a punto de romperme, que estoy rota de por sí.
- Revolución y súplicas a la divinidad... no, hay algo que no cuadra.
- Si se trata de que las cosas cuadren, estoy más que perdida. Mira ¿te acuerdas de Toño? Él me regaló esta libreta. Página 3:
Me bañé con agua fría, había estado bailando en mi habitación con los audífonos puestos mientras los niños veían una película. En el otro cuarto, él miraba un partido de futbol como el 80% de la población del país. Él no era directamente culpable de cómo me sentía, pero forma parte de lo que deseo dejar atrás. Él es lo que me define en gran medida y una parte de mí no puede perdonarlo por eso.
He estado llorando desde ayer, al principio pensé que la causa era Erre, pero ahora sé que lo que me hace llorar es algo más grande, o tal vez más pequeño porque lo tengo enterrado en el corazón desde hace años, desde siempre. Es algo más grande y más fuerte que yo. Como un demonio que soy yo misma y que tengo que derrotar para seguir viviendo, sólo que hacerlo es igual a derrotar mi esencia. Es como pisotear el centro de mi alma.
Mi vida es perfecta y aun así la encuentro insoportable. Por momentos me ahogo con mi matrimonio, con mi casa y con mi empleo. Quisiera huir hacia ninguna parte. Cien mosquitos me acechan y un perro con rabia me persigue, el problema es que el perro me ladra desde adentro, quisiera darle un tiro, envenenarlo, pero su garganta es mi garganta, sus dientes son mis dientes, la espuma de su enfermedad es mi propia saliva. Entender mi encierro no consigo.
He pensado, como dije antes, en huir, pero ¿cómo escapas cuando la cárcel la traes adentro? Tu prisión es un laberinto, un hormiguero, y no tienes los planos, sospechas que en otro ataque de locura probablemente tapiaste las entradas. Sólo eres carne que aguijonea una legión de mosquitos. Tan cotidiano y tan insoportable.
Un poco de alcohol me ha templado el alma, junto con el baño de agua helada, el paseo, la caminata al parque, lavar los trastes, doblar y acomodar la ropa, bañar a los niños. Esos son los alfileres de los que penden mi persona y mi realidad, mi irrealidad también.
Me pregunto si estando en la montaña fumando y viendo estrellas y luciérnagas me sentiría mejor. Desconozco la respuesta. Desconozco si el mar me calmaría, si la soledad me caería bien. Ignoro si la libertad en la forma que la añoro me sería benéfica o me perjudicaría.
Pienso y vivo en dimensiones múltiples. Alrededor y dentro mío todo me parece un caos. ¿Todas las personas se sentirán así? ¿Habrá alguien más que sienta esto?
Sé que debo quedarme callada y quieta y que poco a poco las cosas recobrarán forma y sentido. Sé que si me detengo, en algún punto el mundo se detendrá también. Y puedo detenerme, pero no quiero. Iba a decir que no sé si quiero, pero como no lo hago, entonces supongo que no quiero. Una parte de mí, que resulta increíblemente poderosa, no quiere detenerse. Tal vez es mi cabeza, o mi sexo, o un cabello que nunca se me va a caer. No sé si sea uno de mis codos, pero es una parte obstinada y poderosa y no me permite hacer una pausa y disfrutar mi vida.
Me encuentro girando y rebotando contra las paredes y los techos, deseando hasta la angustia todo lo que no puedo tener, pero claro ¿qué otra cosa se desea? 26/06/2014
- ¿Qué? ah ah sí, perdón, me dormí un ratito.
