domingo, 29 de mayo de 2016

Debajo de las piedras

Soy de esa gente que viene al parque los domingos, de esas mamás que traen a sus hijos para que jueguen y se coman una paleta helada. Soy una mujer que se sienta a disfrutar el calor fresco de la tarde y se entretiene mirando cómo se estrellan los chorros de agua en la fuente de piedra. Escucho canto de pájaros, voces, ruido de autos, carcajadas de niños. Soy feliz. Me hace feliz el paso alegre de dos monjas uniformadas y jóvenes. Me hace feliz ver a una niña, a una joven y a una anciana que caminan juntas y sonríen. Pienso que se quieren y que se cuidan entre las tres. Pienso que hay personas a las que amo y cuido. Vengo al parque a buscar esperanza hasta debajo de las piedras, esa es la verdad.

jueves, 19 de mayo de 2016

Ella existe. Quisiera hacerse gigante como Alicia o por lo menos hacer crecer su cuello hasta las nubes. Irse sin irse, como a veces lo hace. No sabe bien cómo estar entre la gente y está exhausta. Se hace tarde, dice. Yo me pregunto para qué, y ya no hay nadie.