Hoy es un lunes de esos en los que se retratan sombras en Italia. Un lunes para escaparse y para hacer todo al revés. Ya sabes: llorar echando las lágrimas para adentro, carcajearte silenciosamente y subir las escaleras parada de manos. Usar ropa interior de hombre en lugar de tus vistosos calzones rojos. Desayunar un discreto helado de diez pesos y esperar bailando tecno. Mentarle la madre a tu jefe inmediato en vez de contestarle "por supuesto".
Es lunes, sí, pero en sentido contrario. Siéntate con las piernas abiertas, que el cunilingus del lunes anda suelto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario